
Marcos institucionales y normativos, hábitos de vida e incluso dinámicas de relación interpersonal se fueron adaptando al cambio, vertebrando, como resultado, nuevas estructuras sociales y culturales que debían dar respuesta a la demanda de nuevos estímulos.
Respecto a la provincia de Almería, su condición de espacio periférico determinaría transversalmente el desarrollo de la sociedad almeriense, por la lejanía física, la falta de infraestructuras y la consecuente desconexión con respecto a tendencias o a fenómenos que se dieran en zonas mejor conectadas. No obstante, se experimentaron importantes avances. La socialización y agrupación de personas en colectivos con intereses comunes, no solo políticos o sociales, sino también culturales, deportivos, etc., junto con la búsqueda de espacios de esparcimiento y reunión, comenzaba a convertirse en un fenómeno habitual que, si en etapas anteriores podría ser visto con recelo desde las autoridades, desde el inicio de la Transición era estimulado por poderes públicos y los medios.
Numerosas áreas de interés y conocimiento, clubs o colectivos, irían generando a su vez nuevas demandas y viendo también cómo alrededor les surgían entornos productivos y comunicativos propios, a través de programas de radio, reportajes en prensa o publicaciones, boletines o revistas especializadas. Algunas de estas nuevas figuras que, entendemos, potenciaron un cambio de conciencia y contribuyeron a la creación de un entorno cultural bullicioso y activo en este momento de cambio fueron el Colegio Universitario, medios como el diario IDEAL, las revistas Almería Semanal y Naif, la emisora Antena 3, la Tertulia Indaliana, el Ateneo, la editorial Cajal, el colectivo artístico conocido como “Grupo de los 80”, las tertulias Hardy, Automovil Club o Port of Spain, los cineclubs Oseyda y Municipal, el Instituto de Estudios Almerienses, El Festival de Cine Independiente de Almería, el grupo de teatro experimental Axioma, el Festival de Teatro de El Ejido o los grupos musicales Nirvana, Fronobulax e Hopokeymenon, con los que comenzaba una nueva concepción de la actuación musical, que evolucionaba de la “animación de bailes” al formato concierto.
También se integran en relato nuevas ventanas a la entrada de influencias externas, como fueron la presencia de profesionales del audiovisual en los cientos de películas rodadas en la provincia, y la intensificación de las políticas destinadas a la atracción de turistas, desarrollada cuando, a finales de los setenta, se crea la marca “Costa de Almería”.